El Diario•Guía del modelo

La Hermes Baby

La más fina de las portátiles suizas. Nacida en 1935 en Yverdon-les-Bains, cabe en una maleta y sigue escribiendo noventa años después.

Máquina de escribir Hermes Baby
La Hermes Baby restaurada en nuestro taller francés.

Una portátil pensada para viajar

La Hermes Baby sale de los talleres Paillard, en Yverdon-les-Bains (Suiza), en 1935. El pliego de condiciones cabe en una frase: una verdadera máquina de escribir, lo bastante plana y ligera para irse de viaje. El resultado es una portátil de unos tres kilos y medio, tan fina una vez cerrada que cabe en plano dentro de una maleta.

Acompañó a corresponsales de guerra, estudiantes y escritores de viaje. Vendida con otros nombres según los mercados (Rocket en el mundo anglófono, Media en algunas series), se fabricó durante décadas, primero con carcasa de metal pintado y después de plástico en las series tardías.

Qué se siente al escribir con ella

El recorrido de las teclas es corto, la pulsación seca y rápida. Es una máquina minimalista: sin tabulador en la mayoría de las versiones, lo esencial y nada más. Esa sencillez es precisamente lo que la hace agradable en el día a día. No hay nada entre usted y la página.

Con una cinta bicolor, el selector permite pasar del negro al rojo. El ruido, seco y claro, forma parte del placer: es una de las máquinas más reconocibles de oído.

¿Qué Hermes Baby elegir?

Los colores pesan mucho en la elección: verde agua, gris, blanco, negro y, a veces, tonos más raros. Corresponden a series distintas, sin cambiar la mecánica de forma notable.

El punto decisivo sigue siendo el teclado. Una Hermes Baby vendida en Suiza o en Alemania suele ser QWERTZ, la destinada al mercado francés AZERTY. Indicamos siempre la distribución en cada ficha, porque es lo que lo cambia todo en el uso.

Lo que comprobamos en el taller

  • Desmontaje de la carcasa y limpieza completa del segmento, donde se atascan los martillos.
  • Desengrase y nueva lubricación de los ejes, ajuste de la pulsación y del interlineado.
  • Control del carro: recorrido, retorno, trinquete de final de línea.
  • Estado del rodillo de caucho, a menudo endurecido por el tiempo.
  • Cinta nueva colocada y, después, una página completa escrita letra a letra.

La cinta adecuada

Cada máquina sale con una cinta nueva colocada. El día que haya que cambiarla, vendemos las cintas adecuadas para este modelo: no todas las bobinas sirven.

Ver la cinta compatible

Lo que nos preguntan sobre la Hermes Baby

¿Cuánto cuesta una Hermes Baby restaurada?

El precio depende de la serie, del color y de la rareza del ejemplar, nunca de la calidad de la revisión: todas pasan por el mismo taller. Las máquinas disponibles ahora mismo, con su precio exacto, están justo debajo.

¿Existe la Hermes Baby con teclado AZERTY?

Sí. Como casi todas las máquinas de esa época, la Hermes Baby se fabricó para varios mercados: AZERTY para Francia y Bélgica, QWERTY para los países anglófonos e hispanohablantes, QWERTZ para Alemania y Suiza. La distribución es mecánica, grabada en los martillos: no se puede cambiar después. Por eso el teclado se indica en el título de cada máquina y en su ficha.

¿Llega lista para escribir?

Sí. Cada Hermes Baby se desmonta, su segmento se limpia martillo a martillo, sus ejes se desengrasan y se vuelven a lubricar, y se ajustan la pulsación y el interlineado. Se coloca una cinta nueva y escribimos una página entera antes del envío. Llega lista para escribir, sin nada que comprar.

¿Qué cinta para una Hermes Baby?

La cinta es el único consumible y se cambia una o dos veces al año según lo que se escriba. No todas las bobinas sirven: vendemos las que van con la Hermes Baby, y la ficha de cada máquina indica la referencia correcta.