Los modelos•Guía del modelo

La Groma Kolibri

La más plana de las portátiles. Cuatro centímetros una vez cerrada, una silueta que nadie ha vuelto a hacer y una pulsación que sorprende a todo el mundo.

Máquina de escribir Groma Kolibri
Groma Kolibri restaurada en nuestro taller francés.

Una proeza de Alemania del Este

La Kolibri sale de los talleres Groma, en Markersdorf (Sajonia), a mediados de los años 50, en la República Democrática Alemana. Su pliego de condiciones cabe en una palabra: la finura. Cerrada, mide unos cuatro centímetros de grosor, lo que la convierte en la portátil más plana jamás fabricada en serie.

Esa delgadez no es un artificio. El mecanismo se rediseñó por completo para caber en esa altura, lo que explica a la vez la rareza de la máquina y el precio que alcanza hoy. En paralelo se fabricó una versión Luxus, más acabada.

Qué se siente al escribir con ella

Uno espera una máquina de demostración y se encuentra con una verdadera máquina de escribir. La pulsación es corta, precisa y sorprendentemente estable para un objeto tan plano. El teclado es bajo, casi a ras de la mesa, y es una sensación particular que no se olvida.

Hay que aceptar lo que impone la finura: sin florituras, solo lo esencial. Es una máquina de escritor de viaje antes que una máquina de escritorio.

¿Qué Kolibri elegir?

Los colores van del gris al verde según las series, y la versión Luxus se reconoce por sus acabados. El estado de la tapa cuenta más que en otras máquinas: en un objeto tan plano, la menor deformación se nota.

El teclado merece una atención especial. Fabricada en la RDA, la Kolibri suele ser QWERTZ. Los ejemplares AZERTY existen pero son más raros, y lo indicamos siempre en la ficha.

Lo que comprobamos en el taller

  • Desmontaje de la carcasa y limpieza completa del segmento, donde se atascan los martillos.
  • Desengrase y nueva lubricación de los ejes, ajuste de la pulsación y del interlineado.
  • Control del carro: recorrido, retorno, trinquete de final de línea.
  • Estado del rodillo de caucho, a menudo endurecido por el tiempo.
  • Cinta nueva colocada y, después, una página completa escrita letra a letra.

La cinta adecuada

Cada máquina sale con una cinta nueva colocada. El día que haya que cambiarla, vendemos las cintas adecuadas para este modelo: no todas las bobinas sirven.

Ver la cinta compatible

Lo que nos preguntan sobre la Groma Kolibri

¿Cuánto cuesta una Groma Kolibri restaurada?

El precio depende de la serie, del color y de la rareza del ejemplar, nunca de la calidad de la revisión: todas pasan por el mismo taller. Las máquinas disponibles ahora mismo, con su precio exacto, están justo debajo.

¿Existe la Groma Kolibri con teclado AZERTY?

Sí. Como casi todas las máquinas de esa época, la Groma Kolibri se fabricó para varios mercados: AZERTY para Francia y Bélgica, QWERTY para los países anglófonos e hispanohablantes, QWERTZ para Alemania y Suiza. La distribución es mecánica, grabada en los martillos: no se puede cambiar después. Por eso el teclado se indica en el título de cada máquina y en su ficha.

¿Llega lista para escribir?

Sí. Cada Groma Kolibri se desmonta, su segmento se limpia martillo a martillo, sus ejes se desengrasan y se vuelven a lubricar, y se ajustan la pulsación y el interlineado. Se coloca una cinta nueva y escribimos una página entera antes del envío. Llega lista para escribir, sin nada que comprar.

¿Qué cinta para una Groma Kolibri?

La cinta es el único consumible y se cambia una o dos veces al año según lo que se escriba. No todas las bobinas sirven: vendemos las que van con la Groma Kolibri, y la ficha de cada máquina indica la referencia correcta.

Nuestras Groma Kolibri disponibles

2 ejemplares restaurados y listos para escribir. Cada uno es una pieza única.